Menos humo y excusas y más crónicas como las de Gustavo Rodríguez

Como expusimos/criticamos en su día, el Triatleta es el Rey de las excusas. Si bien todos los deportes nos dejan margen para un buen ramillete de excusas, el Triatlón nos lo deja por partida triple. Frente a estos reyes de las excusas tenemos a otros deportistas que nos hacen aterrizar de golpe y con brusquedad contra el suelo. Y siempre suelen ser los buenos (y muchas veces los que más excusas podrían poner), y uno de ellos siempre es Gustavo Rodríguez.

No logró acabar el IRONMAN de Lanzarote. De hecho Axel Beci fue el único español en cruzar la línea de meta en categoría PRO. Lanzarote fue una auténtica carnicería y esta prueba nos ha dejado muchas crónicas llenas de excusas estúpidas y algunas otras (pocas) como la de Tavo, donde se acepta que se falló.

Compartimos la crónica completa de Gustavo con la esperanza de que cada vez las crónicas populares se puedan parecer (mínimamente) a las de triatletas como este:

«A veces hay buenas ideas disfrazadas de malas ideas y malas ideas disfrazadas de buenas, y nunca sabemos cual es cual hasta que posteriormente acertamos o erramos en la elección. Lo único cierto es que ayer tocó meter otra cagada de las mías en el IM de Lanzarote. Cuando me inscribía a menos de 10 días de la carrera, os puedo decir que sinceramente lo hacía un poco con la sensación de que el destino se había alineado para que saliera el ironman de mi vida… ése que me llevase a conseguir el ansiado slot a Kona, y además, en el momento menos pensado… La idea era muy bonita y romántica, pero que cojones!!! todos sabemos que esto de ganar carreras no funciona así.

Podría poneros mil excusas e intentar dar mil explicaciones… Las mismas que mi cabeza busca para intentar justificar lo que pasó ayer, pero la realidad es que otro DNF en un ironman. A efectos prácticos, simplemente me bajé con la espalda tan reventada de la bici que no era capaz de correr 500m sin parar a intentar estirarla. Algo que no es mala suerte… Simplemente el resultado de llevar más de un mes compitiendo y viajando, y no poder meter el volumen de trabajo adecuado para aguantar 180km acoplado como un pincel. Que destino ni que cojones!!! Faltó trabajo …y punto.

No obstante, creo que no aprovechar la posibilidad que se me presentaba, sería perder el partida antes si quiera de mover la primera ficha. Entonces, con lo flipado que soy, si que os estaría hablando de la alineación de Saturno con Plutón y como conseguí mi billete a Hawaii.

En fin… ¿Mala o buena idea disfrazada? Os lo iba a preguntar en plan publi de influencer. Pero por un lado pero me da miedo leer vuestas respuestas, y por otro, ya no arregla nada. Así que ¡¡¡que cojones!!! me quedo con que fue una idea cojonuda que salió mal… Y listo».

«Faltó trabajo y punto». Nos quedamos con esa frase que se usa mucho (muchísimo) menos de lo que se debería. Gracias Gustavo.

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Israel Sharón González Pavón