Fernando Alarza, reencontrándose con su mejor yo, a 2300 metros de altitud…

Desde hace ya 10 días Fernando Alarza se encuentra en las alturas del CAR de Sierra Nevada con la compañía de su entrenador, Roberto Cejuela, y de sus compañeros Roberto Sánchez Mantecón y Camila Alonso. Otro nuevo confinamiento obligado a más de 2300 metros de altitud para intentar recuperar el tiempo perdido y comenzar a dar forma a lo que serían las primeras competiciones del 2020 y el asalto al 2021 con la cita olímpica entre ojo y ojo. Si bien el entrenamiento a esa altura es un hándicap muy grande para el rendimiento y se dice que los tiempos serían notablemente mejores a una altura más baja, a Alarza le importa poco y saca entrenamientos en su segunda semana de «entrenamiento serio» que invitan a soñar con algo grande.


 

Tras un entrenamiento de piscina y ciclismo (que a buen seguro tampoco serían sesiones fáciles), Alarza ha realizado un test de 30 minutos dando vueltas a la pista de atletismo del CAR de Sierra Nevada, dándole tiempo a completar más de 9,7 kilómetros gracias a un buen ritmo constante de 3:05min/km. Unos ritmos de entrenamiento al alcance de muy pocos, mucho más cuando se está a una altura donde las nubes quedan por debajo de tus pies…