Nuestros mejores aliados para el entrenamiento indoor en este invierno

Este año nos ha dado un poco más de tregua pero ya está aquí. El invierno ha llegado y, cuantos más cuantos menos según en qué zonas de nuestro país, días de frío, niebla, lluvia y oscuridad. Para esto la tecnología y el deporte nos dan multitud de alternativas para entrenar bajo techo, sin salir de casa. Un acelerador de esto ha sido el confinamiento vivido en España a causa de la COVID-19; donde se han incrementado de una manera exponencial las personas que han descubierto el deporte indoor y la multitud de opciones que este nos ofrece.

Junto con la gimnasia a través de profesores virtuales o los propios vídeos de Internet, el ciclismo indoor o «estático» es el que más popularidad ha ganado en los últimos años y, como hemos comentado anteriormente, especialmente estos últimos meses. 

Las bicicletas de spinning son excelentes para entrenar en casa a tope. Tan sólo requiere una inversión inicial y ya tendremos a una fiel compañera de fatigas durante muchos años. Nos salva del mal tiempo del exterior pero también nos ofrece muchísimas ventajas más, como puede ser el notable ahorro de tiempo para hacer la actividad física, el evitar posibles accidentes sufridos en caminos o carreteras, el compaginarlo con otras actividades como leer, estudiar o ver una película; y un largo etcétera de todas las actividades cotidianas que podemos realizar mientras estamos sentados en nuestra bicicleta realizando la actividad física.

Pero entrenar en casa no quiere decir que para el cuerpo y nuestra energía sea mejor. El entrenamiento ‘indoor’ produce igualmente un gasto calorífico y una mayor deshidratación que sin incluso realizamos esta actividad en el exterior (¡Pero no todo es malo, también perderemos más peso!). Es por ello que debemos no olvidar la alimentación de después, que es igual o más importante que la realizaba de manera previa a ese ejercicio físico.