Las ‘animaladas’ de Blummenfelt e Iden a tan sólo unos pocos días de Kona

Este sábado 8 de octubre se disputará el Campeonato del Mundo IRONMAN de Kona para la élite masculina. Los noruegos Kristian Blummenfelt y Gustav Iden, dos de los grandes favoritos al triunfo, ya se encuentran desde hace un par de semanas por la isla adaptándose a las condiciones climáticas y realizando los últimos entrenamientos importantes de cara a la gran cita donde Blummenfelt tratará de ‘cerrar el círculo’ para ser considerado, sin ninguna duda, el mejor de la historia.

En el día de ayer, los noruegos realizaron un entrenamiento exigente como uno de los últimos de calidad antes del Mundial: 100 kilómetros de ciclismo más 40 kilómetros de carrera a pie. Unos volúmenes que pueden parecen una locura teniendo en cuenta que están metidos ya en semana de competición, especialmente el entreno a pie, si bien estos ya han demostrado que lo convencional no va con ellos y su método funciona. 

En primer lugar han hecho esos 100K de ciclismo desde Kapalada hasta Kapaau y vuelta, donde han acumulado un desnivel de 962 metros con una media de 37,3km/h; salvados del infierno de Kona por hacerlo a las 8 de la mañana donde la temperatura era sólo de 25ºC y la humedad no sobrepasaba el 68%. Tras ese entreno, apenas sin descanso, se hicieron 40K de carrera a pie por la zona de Palani a una media de 3:45min/km ya con una temperatura de 30ºC, lo que hace mucho más exigente ese entrenamiento de transición.

Cabe destacar que el día anterior a esta ‘animalada’ hicieron 5.000 metros de natación a 1:30min/100 y 170 kilómetros de ciclismo a 40km/h de media; un ritmo al que se presupone que ambos ruedan cómodos. Entrenamientos previos a una competición al alcance de muy pocos súper clase y en unos pocos días conoceremos si continúa funcionando el entrenamiento ‘machaca’ incluso a pocos días del gran día…

SI QUIERES ESTAR AL TANTO DE TODAS LAS NOTICIAS Y RECIBIRLAS AL MOMENTO EN TU TELÉFONO MÓVIL… ¡ÚNETE A NUESTRO CANAL DE TELEGRAM!

Israel Sharón González Pavón