La última animalada de Nan Oliveras: «Cada uno disfruta a su manera»

Si bien el confinamiento fue una época de buen volumen para el triatleta catalán, la «suelta» a la calle continúa de esta misma manera; con lo que parecen buenos bloques de entrenamientos de volumen para cuando lleguen las primeras competiciones del año. El confinamiento lo llevó con una tirada en rodillo de 303 kilómetros non stop mientras que un par de semanas después completó un IRONMAN indoor (su debut) acompañando a Jan Frodeno; quienes recaudaron más de 200.000€ para donar a los hospitales de Gerona.


 

Tras dos semanas de libertad entrenando de nuevo en la calle, ya da buenas muestras de su buen estado de forma con una salida de 313 kilómetros a una media de 34 km/h en poco más de 9 horas (media de 224W); unas cifras al alcance de muy poquitos. Con salida y llegada a Olot, Oliveras cumplió la normativa de no salir de su provincia, pero la recorrió de manera completa a la redonda, con paso por algunas conocidas localidades como Figueras, Roses, Palamós y vuelta al terreno montañoso de La Garrotxa.