La SGAE irrumpe en pruebas deportivas y la respuesta de una organización se convierte en viral

Han sido ya conocidos varios casos donde la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores) ha intervenido en pruebas deportivas, tanto en “pruebas de masas” como “carreras de pueblo”. Es de comprender que en una prueba como, por ejemplo, la Maratón de Nueva York, se exija tener la pertinente licencia, pero si se exige esta misma a una organización sin ánimo de lucro, el fondo para dicha prueba se iría íntegramente al pago de esta, por lo que no podría celebrarse.

El último caso lo hemos vivido en una prueba de CyL, en el circuito Popular del Cross del Bierzo. Esta noticia pasaría desapercibida como una más, pero la curiosa y graciosa respuesta de la organización a la advertencia de la SGAE ha hecho convertirse este hecho en viral.

A través de un email dirigido a la organización del evento, la SGAE advertía que las canciones sonadas durante la celebración de la prueba no se podían reproducir sin la pertinente licencia. Pedían ponerse en contacto con la SGAE para evitar que se personaran en la próxima prueba y ejecutar acciones legales.

La respuesta de la organización no ha dejado indiferente a nadie, donde haciendo alusión al alto número de representados por la SGAE, los organizadores escribían en su respuesta: “De tanta gente, ¿alguno no correrá crosses? Páseles nuestro contacto, que andamos flojos de inscripciones”. La respuesta proseguía aludiendo a lo que decía la SGAE sobre tener que personarse en la próxima prueba y molestar: “¡Se me saltan las lágrimas! Pero si con la poca gente que por desgracia viene a ver las pruebas, como va a ser molesta su visita. Venga usted, su mujer, Ramoncín, Bisbal y toda Operación Triunfo… ¡Que luego les invitamos a comer un buen botillo con patatas!”

La organización ha aclarado que querían darle un toque de humor a su respuesta, ya que lo ven como un tema que no puede tomarse en serio, ya que cada uno de ellos cuenta con su trabajo y se juntan un grupo de amigos para organizar pruebas sin ánimo de lucro, donde las mismas rara vez superan los 100 inscritos.