El medioambiente está cada vez más presente en todos los ámbitos de la vida. Y, si bien las organizaciones deportivas también se han visto obligadas a cambiar su manera de hacer las cosas para adaptarse a las normativas ambientales con el objetivo de asegurar la sostenibilidad de las mismas, de ello no se escapan el resto de sectores que rodean a nuestro deporte.
El ciclismo: ¿Ante un nuevo cambio en sus componentes?
Estos días ha salido sobre la mesa algunos puntos de vista sobre las piezas de carbono de las bicicletas y el (gran y negativo) impacto ambiental que tiene su fabricación y reciclaje. Valentí Zapater, experto en comunicación sostenible, ponía el caso de Rumble Bikes, una tienda de ciclismo que comenzará a quitar todas las piezas de carbono que tiene a la venta en su tienda. El motivo no es otro que la demostración de que la fibra de carbono contamina mucho más que otros materiales como el acero, el aluminio o el titanio; usados también en la fabricación de algunos de estos componentes. El mayor problema se presenta entre la fusión de las fibras y las resinas del carbono, siendo estas últimas muy tóxicas pero necesarias para unir las fibras y lograr así ese material ligero y duradero; si bien van a parar al mar todos sus desechos.

La fibra de carbono requiere emisiones más contaminantes, más uso de agua y más energía; así como residuos más contaminantes para su fabricación; asegurando que en China, los desechos del carbono van a parar a vertederos e incineradoras por no saber qué hacer con ellos. La fibra de carbono se enfrenta por tanto a una revisión de su ciclo de vida que podría ponerle contra las cuerdas en un futuro cercano.
La fibra de carbono: muy bueno en el ciclismo pero muy malo para el planeta
Otro experto en comunicación sostenible y apasionado del ciclismo ponía sobre la mesa los dos extremos de la fibra de carbono en el ciclismo: «Un material maravilla en el ciclismo, famoso por su ligereza y fuerza; pero nefasto para el planeta».
Según un estudio de la propia marca Trek, producir una bicicleta de fibra de carbono genera tres veces más de CO2 que fabricarla con otros materiales como aluminio. También su reciclaje presenta grandes problemas por el motivo explicado anteriormente, por lo que almacenar estas bicicletas en un vertedero es a día de hoy una de las únicas soluciones.
Si bien la fibra de carbono revolucionó el ciclismo, se enfrenta ahora por su impacto ambiental a un ‘juicio social’ y ya se buscan nuevas alternativas que permitan seguir usando este material pero reduciendo drásticamente sus emisiones.
Andalucía
Aragón
Asturias
Castilla y León
Cantabria
Castilla la Mancha
Cataluña
Ceuta
Comunidad Valenciana
Extremadura
Galicia
Islas Baleares
Islas Canarias
La Rioja
Madrid
Melilla
Murcia
Navarra
País Vasco


