Emilio Aguayo, lágrimas de bisonte

Todos los debut están envueltos por la incertidumbre. Más aún si se trata de un debut en larga distancia, una prueba de 9 horas donde puede pasar de todo, y donde el factor suerte es tan minúsculo que te pone en tu sitio. No siempre la carrera puede hacer honor al trabajo que hay detrás, pero si sale buen resultado, sin duda es porque es más que merecido. Así ha sido para nuestro debutante Emilio Aguayo, que se estrenaba en la larga distancia en todo un Ironman de Lanzarote, admirable.



 

No sabemos si él esperaba este resultado (se lo preguntaremos), pero hacer un podio en Lanzarote, recién llegado a la distancia, hace presagiar un futuro muy prometedor. Se vuelve a dejar patente que los triatletas llegados de rendir a buen nivel en corta distancia son capaces de hacerlo en media y larga, con su duro proceso de adaptación; enhorabuena también a su entrenador Jaime Menéndez de Luarca por la parte que le toca.

Ya ha dejado de ser futuro para convertirse en presente. Así lo confirmaban las lágrimas cruzando la línea de meta. ¡Enhorabuena Emilio!

Foto: Ironman de Lanzarote