El aplazamiento del IRONMAN 70.3 de Mallorca pone contra las cuerdas a la economía de Alcúdia

Los estragos en la economía por el COVID-19 en cuanto a los eventos deportivos de Triatlón se refiere comienza a hacer los primeros estragos. Tras anunciar el aplazamiento del IRONMAN 70.3 de Alcúdia-Mallorca al 31 de octubre, el Ayuntamiento de la localidad ha confesado el duro golpe que esto será para su economía. 

Esta prueba de Triatlón con más de 4000 participantes preveía dejar más de 10 millones de euros tan sólo en esta localidad; un impacto económico que salva más de la mitad del año a los complejos hoteleros y de restauración de la zona, que viven estos momentos con temor por no saber si aguantarán todo el verano sin haber recibido esa inyección económica por parte de los triatletas de dicha prueba. Ni siquiera el aplazamiento puede calmarles, ya que esta fecha se tambalea también con fuerza y dependerá de la evolución de la crisis de salud pública que azota con fuerza a nuestro país y al turismo, el motor principal de nuestra economía.

El regidor de Turismo de la localidad ha confirmado el estar haciendo todo lo posible por reubicar en el calendario de este mismo año todos los eventos que tengan que suspender a raíz del COVID-19, aunque ha comenzado ser una tarea ardua debido a que en el último trimestre de 2020 será complicado aglutinarlos todos.

Aparte de esta localidad isleña, muchas son las ciudades de España que se han visto golpeadas por la cancelación de pruebas FETRI y de franquicias como Ironman o Challenge, que movían una gran cantidad de millones de euros a lo largo de la temporada de competición.