COVID-19: el hundimiento de un sector del deporte y el negocio del siglo para otro

Estamos ante una de las mayores crisis de salud pública (sino la mayor) de la historia mundial. Este tipo de crisis, como cualquier otra, trae consigo pérdidas millonarias para muchos sectores. Pero, recordemos que, por normal general, el dinero se encuentra siempre en continúo flujo de movimiento; por lo que, mientras que muchos sectores pierden dinero, otro pocos lo están ganando. Estamos viéndolo en estos momentos de manera muy clara en el sector deportivo de España.

Mientras las organizaciones deportivas, entrenadores, instalaciones y turismo deportivo se hunden, los usuarios dejan de destinar dinero en estos sectores para hacerlo en otros que cubran sus necesidades actuales. Con el estado de alarma decretado en nuestro país son semanas de confinamiento casero, y, en una cuarentena obligada, las personas quieren soluciones. Unos no quieren regalar todo el entrenamiento de meses anteriores, otros quieren simplemente mantener el peso que tanto cuesta bajar y otros… ¡Simplemente no quieren volverse locos!

Zwift, plataforma conocida por todos en el sector del ciclismo, ha multiplicado por siete su facturación. Todos recurren al rodillo para practicar ciclismo y, ante el aburrimiento que este desprende, esta plataforma se ha convertido en la solución perfecta; ya sea para rodar virtualmente con amigos o para participar en las etapas más míticas del ciclismo mundial. No sólo son ventas, sino que están haciendo la mayor campaña publicitaria de su corto recorrido, y a coste cero. A esta empresa se suman muchas otras dedicadas a la fabricación de rodillos de ciclismo o cintas de correr, quienes han colgado el cartel de «No hay existencias», al haber agotado todo su stock y ante la llegada a cuentagotas de más existencias. Ventas de software y de material físico que a buen seguro, el 95%, no se hubieran producido sin la llegada del COVID-19.

Lo que destinaban los deportistas a inscripciones, viajes y pago de instalaciones deportivas lo hacen ahora a un rodillo y un software que les ayude a pasar la cuarentena de la mejor forma posible. Así de simple es el mercado: lo que para unos es una crisis para otros resultado el negocio del siglo.

Fuera del deporte podemos ver un ejemplo mucho más claro y fuerte. Mientras los cines y los bares/restaurantes se hunden, Netflix y las cadenas de supermercados están ante sus mejores momentos…