Andrew Starykowicz, suspendido por dopaje, se defiende de las acusaciones

Ayer la compañía IRONMAN dictó sentencia sobre el futuro del triatleta más rápido sobre la bicicleta de la historia, el estadounidense Andrew Starykowicz. El triatleta se enfrenta a una sanción de 24 meses (que finalmente ha sido reducida a la mitad) por el uso de Vilanterol, un compuesto que se encuentra en el típico inhalador que usan las personas con problemas de respiración.

Tras retirarse del Mundial de Kona 2019 por enfermedad, le fue diagnosticada una «neumonitis viral con bronquitis mucopurulenta». Andrew solicitó un TUE para poder competir mientras tomaba este medicamento, siéndole este negado y avisándole de que si competía bajo los efectos de ese medicamento sería suspendido. El triatleta americano hizo caso omiso a las indicaciones de la Agencia Mundial Antidopaje; compitiendo en varias pruebas mientras tomaba dicho medicamento, entre ellas el IRONMAN de Florida, donde le hicieron un control antidopaje y dio positivo por esta sustancia. Una semana más tarde era acusado por la USADA de competir bajo el efecto del Vilanterol, mientras le alegaban que su TUE había sido rechazado ya que podría haber tomado otros medicamentos no prohibidos para curar su enfermedad.

Ahora se le pide a Starykowicz una alto costo en honorarios así como la devolución de todos los premios económicos que ganó en esas carreras posteriores al aviso que le dieron de que no compitiera. El triatleta ha emitido un comunicado recalcando su inocencia y que nunca tomó esta sustancias con el objetivo de mejorar su rendimiento deportivo: «Esto es muy simple, estaba enfermo y necesitaba medicación, eso NO mejoraba el rendimiento. Este proceso está roto. Lo he dicho durante años y ahora he tenido el privilegio de experimentarlo de primera mano. Es hora de REVOLUCIONAR y modernizar este proceso. No soy un dopado ni o he sido nunca».