No se pueden cambiar las normas del juego con este ya empezado. Y esto es lo que ha ocurrido con la nueva circular publicada por la Federación Española de Triatlón en los últimos compases del mes de febrero. Viene a hablar sobre los criterios para la obtención del certificado élite que permitiría competir en pruebas de larga distancia en franquicias como Ironman o Challenge. Hasta ahora, en el caso de nuestra federación nacional, autorizaba de manera individual sin haber unos criterios fijos para esa «licencia profesional». Eran necesarios unos criterios establecidos, sí, pero entre que finaliza una temporada y arranca otra y no con el balón ya rodando en el terreno de juego.
Una normativa necesaria, pero publicada a destiempo
El debate generado en el entorno del triatlón no gira tanto en torno al contenido de la circular, cuya lógica y coherencia técnica resultan defendibles, sino en torno al momento elegido para su publicación. La comunicación federativa llega a finales de febrero, cuando la temporada ya ha comenzado y numerosos deportistas habían diseñado su calendario competitivo bajo un marco normativo distinto o, al menos, no explicitado con este nivel de concreción.
La planificación de un triatleta de larga distancia no es un asunto menor. Implica meses de preparación, picos de forma cuidadosamente programados y, sobre todo, inversiones económicas significativas en desplazamientos, inscripciones y estancias. La aparición tardía de nuevos requisitos introduce inevitablemente incertidumbre en quienes aspiraban a competir en categoría élite o PRO, especialmente en un contexto donde los calendarios internacionales se cierran con mucha antelación.
Sin cuestionar la potestad reguladora de la federación ni la validez de los criterios, resulta legítimo plantear si una normativa de este impacto competitivo no habría requerido una publicación previa al inicio de la temporada permitiendo así a los deportistas y sus entrenadores ajustar los objetivos dependiendo de las pruebas en las que puedan participar.

Carolina Ortuño: una de las afectadas
Entre los nombres que se han visto perjudicados por esta normativa se encuentra Carolina Ortuño. El año pasado ha disputado ya tres pruebas de larga distancia en categoría PRO, demostrando que tiene nivel para estar ahí, por lo que este 2026 había diseñado también su calendario de la manera que mejor la convenía. De hecho ahora mismo se encuentra realizando una concentración en Kenia con Marta Sánchez preparando IRONMAN Texas (y por supuesto costeándose todo de su bolsillo). Una prueba que es justo dos meses después de la publicación de esta circular (18 de abril), y que ahora está en el aire para ella.
Y ha sido su compañera de concentración, la triatleta profesional Marta Sánchez, quien ha salido en su defensa exponiendo el caso de Ortuño como un ejemplo de un deportista al que la ha afectado la tardía publicación de esta circular. A día de hoy, una de nuestras internacionales élite como Ortuño no podría tomar la salida PRO en IM Texas al no poder cumplir uno de los requisitos. Aunque cuestionable, sería entendible si esto se hubiera publicado hace un año con entrada en vigencia el 1 de enero de 2026, pero no publicándose el 19 de febrero de 2026 con entrada de vigencia inmediata.
Los requisitos para obtener esa autorización élite para competir como PRO en larga distancia
Los requisitos que la Federación Española de Triatlón ha publicado para emitir una autorización que permita a un deportista competir como PRO en pruebas de larga distancia son:
- Imprescindible tener licencia nacional en el momento de la solicitud
- Deportistas olímpicos en los dos JJOO inmediatamente anteriores del momento en el que se pida la autorización
- Deportistas participantes en las Series Mundiales en los dos años inmediatamente anteriores al momento de pedir la autorización
- Deportistas participantes en campeonato del mundo y/o Campeonato de Europa de triatlón de media o larga distancia, mediante convocatoria, en los 2 años inmediatamente anteriores a la solicitud de autorización.
- Top 20 en uno de los dos últimos Campeonatos de España de Triatlón media y larga distancia, con menos de un 8 % respecto al primero en el momento de solicitar la autorización.
- Top 15 en el Ranking FETRI de Triatlón media y larga distancia siempre y cuando la diferencia en puntos no sea inferior al 50% con respecto a la primera posición, en el momento de solicitar la autorización.
- Top 50 en el Ranking de larga distancia de World Triathlon en el momento en el que se solicite la autorización
- Deportista clasificado/a en PRO en el Campeonato del Mundo de Ironman o Ironman 70.3 en los dos años precedentes a la solicitud
Apoyamos al 100% las palabras de Marta Sánchez esperando que nuestra federación nacional pueda recapacitar y aplicar esta normativa en el momento que sea preciso sin afectar por el camino a ninguno/a de nuestros/as deportistas…
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