El pasado siempre vuelve. Virginia Berasategui

      El pasado siempre vuelve. Como si de una película de terror se tratase, la parte más oscura y turbia de nuestro deporte aparece para quedarse.

Virginia Berasategui.

Se atisbaba el final de una turbulenta carrera deportiva. Ejemplar  en cuanto a resultados deportivos, pero siempre marcada por ese positivo en el 2005, tras ganar en Lanzarote después de una mononucleosis. Su entrenador Iñigo Mújica y Sabino Padilla de por medio, salió impune.

La recta de meta del triatlón de Bilbao volvía a ser el lugar que iba a encumbrar a la vasca. El gentío enloquecía viendo de nuevo triunfar a su heroína local. Minutos más tarde subía  al podio, daba la mano  a sus acompañantes y se marchaba a casa. Triunfadora, feliz.

El 26 de Junio de 2013, era la fecha que quedará marcada en la historia del triatlón español. Virginia reconocía  su positivo y renunciaba al contraanálisis. Parecía que iba a ser el final de su carrera, esa misma carrera que había perdido ya toda credibilidad.

Virginia Berasategui.

Este fin de semana será su re-debut. Lo  hará en su comunidad, bajo el apoyo de los  suyos, y con una victoria segura, cabe recordar que los efectos del dopaje lo son de por de vida. Volverá a quitar gloria a otras participantes, esas que sí corren limpias.

Una vergüenza,  pero legal.

Virginia Berasategui.

La mujer que pudo ser leyenda, pero prefirió atajar. Ahora poco valen sus resultados deportivos, en la memoria sólo estarán sus lágrimas en aquella rueda de prensa del 2013,  la ridícula entrevista en Salvados, y  los premios robados.

Virginia Berasategui.

Vuelve, pero no eres bienvenida.